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escrito por Grasas
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¿Un rotulador? ¿Pero qué clase de regalo de aniversario era un rotulador?
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escrito por cuentoalreves.com
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¿Por qué, de pronto, todas las luces parecían aún más brillantes? Contempló su sombra, fascinado por el cambio de color de la pared entre la zona iluminada y la oscura. Y otra vez, las luces, deslumbrándolo, empujándolo hacia la tibia penumbra de su habitación; donde le esperaba la pantalla, susrrándose a sí misma y esparciendo en el aire su suave luz azul, la única que podía ver sin sentir que le taladraba los ojos.
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escrito por cuentoalreves.com
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La noche había sido poco fructifera, hacía un tiempo que las noches no eran fructiferas, algún tipo de sentimiento de culpa o pesar le impedía realizar su trabajo, su arte, sus crímenes como lo definían en los medios... pobres tontos que no entendían la belleza de su arte. Llegó a su casa fría y solitaria, se dirigió a su estudio a sabiendas que debía terminar lo que había empezado.
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escrito por Paula
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Entró en la habitación. Estaba agotado, la cabeza le iba a estallar. Cuando salio de casa tan precipitadamente aun tenía alguna duda sobre su decisión, pero ahora lo tenía todo más claro. O al menos eso creía.
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escrito por Grasas
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Cruzar el quicio de la puerta era, una vez más, como dar un salto de fe, como enfrentarse a su propio Rubicón. Pero por qué iba a dudar ahora. No ahora no. No era el momento. El momento había sido antes, ya lo saben. Ahora tenía que entrar por la puerta.
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